BOLIVIA: A 186 AÑOS DEL GRITO LIBERTARIO

Pasaron cerca a dos siglos después de la independencia de Bolivia, y con ella, una historia lleno de torturas, exclusiones, alegrías breves, dictaduras, democracias neoliberales,   colonización ideológica permanente, entre otras. Las páginas de la historia boliviana tienen distintos colores, sabores y contexturas.

Previo al homenaje del Estado Plurinacional (el 6 de agosto), diversos sectores sociales sienten la misma exclusión de hace cerca de dos centenarios, cuando los originarios e indígenas fueron excluidos de aquella “fiesta democrática”. Nadie les había invitado. Desde su corta visión, pensaron que eran animales.

En el presente, si bien tales sectores fueron incluidos en la norma constitucional y quizás se recuperaron ciertos derechos relegados, aún continúa el sufrimiento, miseria, desempleo y descontento por las políticas del actual gobierno de turno.

Sectores sociales que respaldaron y confiaron con su voto el 18 de diciembre de 2005, hoy descubrieron el verdadero rostro neoliberal del Gobierno del MAS que se escondía a título de “proceso de cambio”. El malestar, descontento y desesperación es bastante evidente en distintos lugares y coyunturas cercanas con marchas, manifestaciones, paros y bloqueos.  Aunque algunas veces son tildados de que son opositores o que se vendieron a los bloques más ultraderechistas del país.

¿Cuánto mejoró la economía del país para los más pobres? ¿Por qué mucha gente sigue siendo desocupada? ¿Se habrán cumplido las propuestas de la agenda de octubre? El “suma qamaña” o el “vivir bien”, como se establece en la Constitución Política del Estado, ¿existirá sólo en la imaginación de algunos hombres?

Lo que sucede en la coyuntura actual, es que el gobierno dividió y calmó las necesidades de algunos sectores con bonos, obras y servicios básicos. Aunque es cierto se mejoraron muchos aspectos a favor de los más necesitados. Pero no es suficiente. ¿No será que el actual partido en el gobierno a nombre del famoso “proceso de cambio”, pretende ampliarse en el poder estatal haciendo creer y soñar que el cambio se dará poco a poco cuando muchas personas pobres viven y vivieron una infancia miserable?


En el país, es inminente que la brecha entre pobres y ricos se amplié y la desintegración familiar, delincuencia, desocupación, explotación infantil y otras injusticias se intensifique.  ¿Cuándo cambiará realmente el país? ¿Será cuando la mayoría indígena esté en el poder gubernamental, y no como ahora cuando muchos de nuestros hermanos son utilizados como escalera para que otros se fortalezcan en el poder?

El grito libertario se recuerda con sus luces y sombras. A pesar de ello, los más de 9 millones de bolivianos conservan aún la esperanza por visualizar mejores condiciones de vida porque el sentimiento que llevan en el corazón por nacer en esta patria fecunda, es perdurable en el tiempo. ¡Que viva Bolivia¡
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